Nacionales

¿Qué le pasa, señor gobierno?

Por: Ing. Zachary Paulino

En la República Dominicana, la frustración parece ir en aumento. A pesar de las promesas de cambio y progreso, muchas voces se alzan contra lo que consideran una gestión insatisfactoria por parte del gobierno de Luis Abinader. Este descontento se manifiesta especialmente en las críticas hacia las obras inconclusas, la percepción de una economía estancada y las decisiones de gasto que no se alinean con las necesidades del país. Esto a pesar de la frase que muchos consideraban casi mesiánica: «Los cuartos a nosotros sí nos rinden».

Obras Inconclusas y Promesas Vacías:

Desde su llegada al poder, el gobierno de Luis Abinader ha asegurado la obtención de más de 3.1 billones de pesos en préstamos con la promesa de impulsar el desarrollo infraestructural. Sin embargo, la realidad en las calles es diferente: proyectos esenciales permanecen en el limbo. La Autopista Duarte, principal carretera del país, lleva más de cuatro años en ejecución sin señales de culminación a corto plazo sus vicios de construcción son más que evidentes, y la falta de planificación y control de calidad es preocupante, tornando esto en un trastorno para el viaja de una ciudad a otra por la mismas, convirtiéndose en una de las carreteras más inseguras de la región. Pero también carreteras inacabadas, hospitales pendientes, circunvalaciones a paso lento y obras comunitarias en el aire pintan un cuadro desolador. Para los ciudadanos, estos proyectos inconclusos no solo simbolizan ineficacia, sino que también son un recordatorio de promesas vacías, reflejado el dicho popular: «No es lo mismo con guitarra que con violín».

Una economía que no despega:

La economía dominicana, antes una de las más dinámicas de la región, ahora enfrenta incertidumbres. Los analistas económicos enfatizan que para asegurar una economía saludable es crucial invertir al menos el 3.5% del PIB en infraestructura. Sin embargo, desde 2020, el gobierno ha invertido solo el 2.2% en este rubro. Más preocupante aún, el presupuesto proyectado para 2025 contempla recortes adicionales cercanos a los 25 mil millones de pesos, afectando estas inversiones clave. Este déficit en la inversión frena el crecimiento económico y limita las oportunidades de desarrollo y empleo. A pesar de los énfasis del Banco Central, las políticas de crecimiento no se sienten en las calles dominicanas.

Aislamiento Político y Desafíos Futuros:

Además de los desafíos económicos y de infraestructura, el presidente Abinader enfrenta un aislamiento político evidente. Las tensiones dentro de su gabinete y el descontento entre sus colaboradores reflejan las luchas internas del gobierno, con serias repercusiones en su capacidad para gobernar efectivamente.

Al principio, muchas medidas anunciadas por el presidente y luego retiradas, se interpretaron como una forma de escuchar al pueblo. Sin embargo, en su segundo mandato, parece más un ejercicio de improvisación, tal como la mal explicada Reforma Fiscal.

Deudas que asustan:

No hablemos de las deudas asumidas por los préstamos tomados, que ya representan más del 4% del PIB solo en pago de intereses. Concentrémonos en otras, como las asumidas con agricultores de banano y semillas, el sector médico, y los contratistas de obras del estado. La deuda del Ministerio de Educación que por demás es el Ministerio más grande del país y que el Ministro Ángel Hernández tiene una deuda millonaria con los contratistas que invirtieron sin recibir pagos de adelantos ni cubicaciones, esto presidente es especialmente preocupante sobretodo porque no dan respuestas de nada y los contratistas están en un fuego cruzado entre ministro y funcionarios del ministerio.

Disfuncion auditiva selectiva:

Parece que el presidente Luis Abinader es selectivo al escuchar. Existe un clamor popular por cambios de funcionarios, pero parece haber un compromiso perpetuo con aquellos que le dan al gobierno una imagen antiquísima, vieja, añeja. Se observa una disfunción auditiva selectiva incluso ante errores imperdonables de sus funcionarios, como el caso del de educación que parece más un carrito chocón que un ministro, uno que está más perdido que LIMBERT el cual admite tener mano de obra ilegal haitiana cosa que por demás va en contra de las políticas de deportación del actual gobierno, o de aquellos que han generado escándalos demasiados sonoros por rentas millonarias inexplicables e indefendibles y que claro, antes se criticaba a todo pulmón, o aquellos que tienen queridas, novias, terceras bases, hijos de novias en sus instituciones, pero tampoco olvidemos los casos de nepotismo y corrupción. Y aún así el presidente no hace un intento de cambio, no se sabe si es que en el PRM no hay más personas con capacidad o si los aliados solo fueron buenos para aportarle más del 10% de los votos que necesitó para ganar.

Conclusión

Ante este panorama, es imperativo que el gobierno de Luis Abinader reevalúe sus prioridades y estrategias. Debe abordar urgentemente las preocupaciones económicas y detener el ciclo de promesas incumplidas. Los dominicanos merecen ver los frutos de sus impuestos y confiar en un liderazgo comprometido con su bienestar. Es hora de que el Gobierno actúe con responsabilidad y transparencia para construir un futuro más prometedor para todos. Presidente debe tomar decisiones firmes y corregir el rumbo de su gobierno, permitiendo que aquellos dispuestos a sacrificarse, enderezar el guía y reencaminar el vehículo hacia el progreso lo hagan y aléjese todo aquel que no está en ese menester.

Testigo de La Noticia

Si eres testigo de las noticias, eres nuestro aliado

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba

Bloqueador de anuncios detectado

Gracias por visitarnos. Los anuncios nos ayudan a seguir ofreciendo contenido gratuito y de calidad. Al desactivar tu bloqueador de anuncios, contribuyes directamente al crecimiento de esta web. ¡Tu apoyo significa mucho para nosotros!