
SAN FRANCISCO DE MACORÍS.- El licenciado Luis Miguel Mercedes, compartió un tema super interesante. Una cuestión que ha confundido a muchas personas: la diferencia entre el pago de la garantía judicial en efectivo y el pago a través de compañías aseguradoras.
La confusión surge cuando a alguien le imponen una garantía legal y le dicen que debe pagar una fianza de 5 millones de pesos. La pregunta común es: ¿Qué pasa con ese dinero?
El artículo 226 del Código Procesal Penal establece qué tipo de medida de coerción imponer cuando una persona es sometida a un proceso penal. Entre estas medidas se incluye la garantía económica, que puede ser en efectivo o a través de una compañía aseguradora, y es el juez quien decide cuál imponer, combinando otras medidas como la visita periódica, impedimento de salida del país, o vigilancia de un garante judicial.
Garantía Económica en Efectivo:
Si el tribunal impone, por ejemplo, una garantía de un millón de pesos, este monto se debe depositar en su totalidad en el Banco Agrícola. Los beneficios de este tipo de garantía son claros: al finalizar el proceso, ya sea por archivo, descargo o sentencia condenatoria, el Banco de Reservas, tras recibir la documentación pertinente, emitirá un cheque de devolución del dinero.
Garantía a través de Compañía Aseguradora:
Cuando la garantía es gestionada a través de una aseguradora, el imputado paga solo el 10% del monto total (por ejemplo, 500 mil pesos para una fianza de 5 millones). Sin embargo, este dinero no se devuelve, ya que la aseguradora lo retiene como parte de sus servicios.
Paola cuestiona la aparente contradicción en el proceso de devolución de dinero. Aunque el dinero se deposita en el Banco Agrícola, el cheque de devolución es emitido por el Banco de Reservas. Esta situación se debe a un acuerdo interno entre ambas instituciones, operadas por el Estado Dominicano dijo Mercedes.
En la práctica, el cheque siempre se emite a nombre del imputado, quien puede otorgar un poder especial a su abogado para tramitar la devolución del dinero.
Es crucial entender las diferencias entre ambos tipos de garantías para evitar confusiones y saber qué esperar en cada caso. La educación y la claridad en estos procesos son esenciales para garantizar que las personas puedan tomar decisiones informadas en situaciones judiciales.




