
SAN FRANCISCO DE MACORÍS.- Rebeca Henríquez, defensora de los Derechos Humanos, habló sobre el caso de la joven Delsia Ramona de Jesús Jiménez, quien falleció en el hospital San Vicente de Paul tras recibir una transfusión de sangre equivocada. Henríquez lamentó lo ocurrido, atribuyéndolo a la negligencia e irresponsabilidad de una licenciada en enfermería.
Según diversas declaraciones, la licenciada en enfermería tomó la sangre de una nevera y ordenó a otra enfermera administrarla de inmediato. Henríquez destacó que la responsabilidad recae en la licenciada, ya que ella era la persona capacitada y autorizada según los protocolos del hospital. Henríquez expresó que la enfermera era simplemente un «muchacho de mandado», siguiendo órdenes superiores.
Henríquez también señaló que el director del hospital, doctor Rafael Mieses, está al tanto de la identidad de la licenciada responsable, identificada como Verónica Amparo. Según Henríquez, la intención de las autoridades es prolongar el caso para que la presión social disminuya y el incidente quede en el olvido.
Henríquez advirtió que hará público todo lo que sabe si no se emite un informe oficial sobre el incidente. «Tengo la foto de ella, yo tengo todos los datos de ella. Lo que pasa es que también hay que tener cuidado, porque sabemos también que hay una pérdida humana y los familiares pueden arremeter en contra de la familia de ella y no tienen la culpa», agregó.
La paciente, cuyo tipo de sangre era RH O+, recibió una transfusión de sangre tipo B+, lo que presuntamente provocó su muerte. La comunidad exige respuestas y justicia para la joven fallecida.




