
San Francisco de Macorís- La comunidad legal de San Francisco de Macorís ha manifestado su creciente preocupación ante una serie de hechos que involucran a profesionales del derecho en casos de mala conducta.
La percepción de falta de ética ha generado alarma en el gremio, afectando la confianza de la ciudadanía y poniendo en riesgo la credibilidad del ejercicio legal.
Abogados de la región han expresado su inquietud sobre el impacto negativo que estos incidentes pueden tener en la imagen del sector. Señalan que la transparencia, la lealtad y el compromiso con los principios éticos son esenciales para el adecuado desempeño de la profesión. La proliferación de denuncias por estafas y el manejo inadecuado de recursos ha llevado a muchos profesionales a exigir mayores controles y sanciones para quienes incumplen las normas.
Uno de los episodios más preocupantes es el caso del abogado Héctor Aníbal Santilán, quien estuvo prófugo de la justicia durante ocho meses y fue recientemente arrestado por su presunta implicación en una estafa inmobiliaria. Para muchos abogados, este tipo de situaciones no solo afectan a los clientes afectados, sino que también dañan la reputación de toda la profesión.
Además, empresarios del sector inmobiliario y ciudadanos han denunciado fraudes cometidos por abogados y propietarios de proyectos urbanísticos en la región. Estas acusaciones han profundizado el malestar entre los profesionales del derecho, quienes insisten en la necesidad de fortalecer la supervisión y regulación del gremio.
Líderes del sector han subrayado la importancia de reforzar la ética y la responsabilidad en el ejercicio del derecho. Destacan la necesidad de promover la formación continua en valores éticos, implementar medidas disciplinarias más estrictas y fomentar una cultura de transparencia que contribuya a la restauración de la confianza pública.
El gremio de abogados en San Francisco de Macorís insiste en que la credibilidad del sistema jurídico depende del compromiso de cada profesional con la honestidad y la integridad en su práctica. Ante la creciente preocupación, los abogados exhortan a sus colegas a asumir un rol activo en la recuperación de la imagen de la profesión y a garantizar un ejercicio del derecho basado en principios sólidos y ética intachable.




