
Santo Domingo — Mientras la nación llora a las más de 221víctimas del colapso en la discoteca Jet Set, una pregunta resuena entre el dolor y la confusión: ¿qué pasó con los empleados que trabajaban la noche del desastre? Poco o nada se ha dicho sobre ellos, a pesar de que también perdieron la vida cumpliendo con su labor.
Hasta el momento, solo se han confirmado oficialmente dos fallecimientos entre el personal del establecimiento: Rhoyer Hernández, camarero conocido por su trato amable y su compromiso con el servicio, y Johnny Humberto García Abreu, apodado “Cachorro”, quien formaba parte del equipo de seguridad y era además un reconocido luchador acrobático en su comunidad de Cristo Rey.
Ambos eran rostros familiares del Jet Set. Clientes frecuentes, amigos y vecinos han inundado las redes sociales con mensajes de despedida, destacando la calidad humana de ambos trabajadores. “Paz a tu alma, Cachorro. Nos dejas el recuerdo de un gran ser humano, lleno de vida y pasión por lo que hacía”, escribió uno de sus allegados.
Sin embargo, ante la magnitud de la tragedia y la cantidad de empleados que típicamente operaban en noches de eventos, camareros, bartenders, personal de limpieza, técnicos de luces y sonido, seguridad, muchos se preguntan si hay más víctimas entre los trabajadores y por qué no han sido identificadas públicamente.
A diferencia de los artistas o asistentes, los empleados del Jet Set han permanecido en un silencio institucional que preocupa a familiares y ciudadanos. Algunos parientes han expresado su frustración ante la falta de información, mientras otros esperan desesperadamente por noticias de sus seres queridos, sin certeza alguna sobre su paradero.
La tragedia no solo impactó al público presente en la discoteca, sino también a quienes hacían posible la experiencia desde dentro. Hoy, en medio del luto nacional, familiares y comunidades exigen que se reconozca también a los trabajadores que murieron en servicio, y que se les dé el respeto, la visibilidad y la justicia que merecen.




