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San Francisco de Macorís, — Las recientes declaraciones del exconvicto Ernesto Paulino Castillo, conocido como Quirino, en las que calificó al expresidente Leonel Fernández de “corrupto” y “ladrón”, han generado un debate sobre las implicaciones legales y políticas en la República Dominicana.
Durante su participación en el programa El Toque del Mediodía, el jurista Luis Miguel Mercedes advirtió que estas acusaciones pueden constituir una afectación directa al honor y buen nombre del exmandatario, dado su perfil nacional e internacional.
“El señor Paulino expresó palabras altamente difamatorias que podrían tener repercusiones legales, especialmente si las personas aludidas deciden iniciar acciones civiles por difamación o injuria”, explicó Mercedes.
Quirino, quien fue extraditado a Estados Unidos en 2005 por cargos relacionados con narcotráfico y lavado de activos, y liberado tras un acuerdo con la justicia estadounidense, ha regresado al país y se ha manifestado públicamente sin que, hasta el momento, se hayan iniciado procesos formales en su contra por estas declaraciones.
El abogado señaló que, debido a su historial delictivo, el exmilitar no estaría en condiciones legales de presentar querellas válidas, pues “una ilegalidad no puede generar legalidad”. Además, resaltó que la naturaleza ilícita de los fondos que maneja anula la posibilidad de acciones penales en este contexto.
No obstante, Mercedes indicó que la libertad de expresión tiene límites cuando afecta la reputación de terceros, especialmente figuras públicas. “Llamar vulgarmente ladrón o corrupto a una persona con relevancia política no es solo una expresión emocional, puede ser objeto de demandas legales si el afectado así lo decide”, puntualizó.
Este caso ha reavivado la discusión sobre la relación entre narcotráfico, política y justicia en el país, y sobre la responsabilidad penal en el discurso público.
Redacción: Madelin Taveras




