
Por: Ricky Noboa
La connivencia en favor de la impunidad que ha predominado en la clase política es sin duda el reto más importante que tenemos como ciudadanos, frente a un liderazgo que ha coincidido en el deterioro de la institucionalidad que debe primar, para lograr una transformación mediante la educación y la transparencia en la administración de los recursos patrimoniales.
Sustentar la estabilidad preservando la seguridad ciudadana y el imperio de la ley con la ejecución de acciones ejemplarizantes, corrige la inversión de valores y nos lleva a alcanzar un sistema de derecho que garantice la estabilidad socio política.
Es lamentable que los ciudadanos se vean atrapados en el favor político o el indulto, por la falta de responsabilidad en la aplicación de la ley como rectora de un sistema de consecuencia.
Los últimos acontecimientos de difamación en los medios de comunicación son un ejemplo del deterioro en que hemos caído en el nivel de confrontación de las ideas y los propósitos, que deben estar amparados por la calidad profesional de los que manejan medios de comunicación ventilando fuera de la jurisdicción, estas “supuestas” acciones delictivas y amorales.
Una justicia verdaderamente independiente que de respuestas ejemplarizantes frente a las acciones fraudulentas en detrimento de la ciudadanía, transformaría un cambio de conducta en las nuevas generaciones con la creación de un sistema fiscalizador que garantice la calidad de vida de todo un pueblo.
El estamento judicial tiene el mayor reto de transformar la sociedad, asumiendo sin discriminación la defensa de los verdaderos intereses de la sociedad dominicana.


