
Disciplina, optimismo y fe. Con estas tres cualidades como guía, Yerileidy Reyes Muñoz logró transformarse, superar los temores y alcanzar el sueño de convertirse en Reina Santa Ana 2025, tras haber sido princesa en la edición anterior del certamen.
A sus 19 años, esta joven francomacorisana, estudiante de Psicología Clínica en la UASD-CURNE y representante de la urbanización Bonilla, demostró que cada intento suma y que nunca es tarde para dar lo mejor de uno mismo.
“A lo largo de este trayecto he aprendido que la disciplina, la amabilidad y la perseverancia pueden ayudarte a lograr grandes cosas”, aseguró tras recibir la corona.
Su intervención en el escenario estuvo dedicada a María Trinidad Sánchez, a quien describió como un ejemplo de coraje femenino.
“Fue una mujer digna de admirar, que participó en un evento muy importante como lo fue la Independencia Dominicana y una de las pocas de su época en involucrarse en movimientos feministas”, explicó con firmeza, conectando su mensaje con su propia experiencia de superación.
Yerileidy se define como una persona optimista, convencida de que incluso las dificultades tienen un lado positivo y una lección que conduce al éxito. Por eso, animó a las jóvenes a seguir intentándolo sin miedo al fracaso: “Con el simple hecho de intentarlo, ya están ganando. Si dan lo mejor de ustedes y tienen fe en que todo saldrá bien, pueden llegar a ser la próxima Reina Santa Ana”.
Emocionada y agradecida, cerró con un mensaje para toda la comunidad: “Es una gran oportunidad para aportar de manera positiva a la sociedad y dar lo mejor de mí en cada paso que dé”.
De esta manera, Yerileidy Reyes Muñoz se convirtió no solo en Reina Santa Ana 2025, sino en un ejemplo de que la constancia y la fe pueden convertir los sueños en realidad.

Redacción: Madelin Taveras




