
San Francisco de Macorís.– El maestro Rafael Sanz cuestionó la política de recaudación implementada por la actual gestión del Ayuntamiento de San Francisco de Macorís, al denunciar un incremento “desproporcionado” en el cobro de arbitrios municipales, que en algunos casos supera el 400%, así como la aplicación de resoluciones que, según afirmó, entran en conflicto con la Constitución de la República.
En un artículo titulado “Resoluciones municipales bajo la lupa: persecución sin previsión”, Sanz expuso que el cabildo ha impuesto cargas económicas excesivas en servicios vinculados a la construcción, catastro, arrendamiento de solares e incluso servicios funerarios, lo que estaría empujando a los sectores más vulnerables hacia la informalidad.
Publicidad en propiedades privadas
El jurista puso especial énfasis en la Resolución núm. 2/24, mediante la cual el Ayuntamiento establece cobros por publicidad colocada en paredes y fachadas de propiedades privadas.
Sanz sostuvo que esta medida constituye un “impuesto disfrazado” y recordó que el Tribunal Constitucional, a través de la sentencia TC/0456/15, determinó que los ayuntamientos no tienen competencia para imponer arbitrios por publicidad en espacios privados, al no tratarse de uso del dominio público.
A su juicio, esta disposición afecta el derecho de propiedad y la libertad de empresa.
Cuestionamientos sobre medidas de tránsito
Otro aspecto señalado por el maestro fue el cobro aplicado por la colocación de candados a vehículos mal estacionados. Indicó que, aunque la Ley 63-17 concede atribuciones de ordenamiento a los gobiernos locales, la imposición y recaudación de sanciones económicas corresponde exclusivamente a la DIGESETT y al INTRANT.
“El cobro automático y discrecional vulnera el debido proceso, pues el ciudadano no es sometido ante un juez competente ni tiene derecho a la defensa”, argumentó.
Llamado al Concejo de Regidores
Sanz concluyó exhortando al Concejo de Regidores a revisar y derogar estas resoluciones para evitar litigios innecesarios y preservar la legitimidad institucional del gobierno local.
“Cuando un ayuntamiento actúa predominantemente como ente recaudador, pierde legitimidad y afecta la cohesión social. San Francisco no requiere un aumento indiscriminado”, expresó.
El artículo completo está disponible en la página web francomacorisan.
Fuente: El Jaya



