
San Francisco de Macorís.– El exdirector del Servicio Regional de Salud Cibao Nordeste, el pediatra Ángel Federico Garabot, cuestionó las cifras oficiales sobre mortalidad infantil en la República Dominicana y afirmó que los datos publicados por las autoridades sanitarias no reflejan completamente la realidad del país.
El especialista explicó que, aunque algunos indicadores muestran una reducción en los últimos años, los niveles actuales aún no alcanzan las metas que el país se había propuesto dentro de los compromisos internacionales en materia de salud pública.
Garabot señaló que, al revisar las estadísticas publicadas por la Dirección General de Epidemiología a través de su sistema de información, es posible identificar inconsistencias en los reportes oficiales.
“Si entramos a la página del CIGES, que es la de la Dirección General de Epidemiología, ustedes van a ver que incluso encuentran contradicciones en la misma página. A veces, como decimos nosotros, se maquillan los números para dar un golpe de efecto”, expresó el pediatra.
El exfuncionario sostuvo que, aunque la mortalidad neonatal ha mostrado una leve disminución, el país todavía se mantiene por encima de los niveles establecidos en los Objetivos de Desarrollo relacionados con la reducción de la mortalidad infantil.
En ese sentido, explicó que una parte significativa de las muertes infantiles ocurre durante el período neonatal, que comprende los primeros 28 días de vida del recién nacido, etapa considerada de mayor vulnerabilidad.
Garabot detalló que, en el caso de San Francisco de Macorís y otras zonas del país, aproximadamente tres cuartas partes de las muertes infantiles corresponden a este tipo de fallecimientos.
Asimismo, indicó que mientras algunos reportes oficiales sitúan la tasa de mortalidad infantil por debajo de 18, los datos que él interpreta a partir de las estadísticas disponibles la ubican alrededor de 21, lo que evidencia que el país aún enfrenta importantes desafíos en la atención materno-infantil.
El pediatra insistió en la necesidad de fortalecer los programas de prevención, mejorar la atención durante el embarazo y garantizar servicios de salud de calidad para reducir de manera sostenida los índices de mortalidad neonatal e infantil en la República Dominicana.



