
San Francisco de Macorís.– Con una mezcla de nostalgia, orgullo y anécdotas que retratan toda una época del periodismo dominicano, la veterana comunicadora Magda Florencio repasó su trayectoria profesional y sus raíces familiares durante una entrevista en el segmento “Face to Face” del programa PronemsTV, conducido por Roberto Neris.
Florencio, reconocida por su trabajo en la crónica social, destacó que su formación no fue fruto del azar, sino del entorno en el que se desarrolló desde sus primeros pasos en la comunicación. “Tuve la suerte de criarme entre los mejores periodistas del país”, expresó, al recordar su paso por la escuela de periodismo dirigida por el doctor Salvador Pitalúa Ganival, donde compartió con figuras de renombre y recibió enseñanzas de destacados profesionales.
En ese espacio, dijo, coincidió con maestros como Rafael Herrera y Radhamés Gómez Pepín, a quienes atribuye gran parte de su formación. “Me formé con profesores de primera y rodeada de la élite del periodismo”, señaló.
Sus recuerdos también la llevan a San Francisco de Macorís, ciudad con la que mantiene un fuerte vínculo emocional. Allí, aseguró, vivió parte de su infancia, forjando amistades y experiencias que aún conserva. “Yo crecí en las calles de aquí montando patines”, evocó, al tiempo que destacó el arraigo familiar que la une a esta demarcación.
Hija de Manuel Flores Florencio Mendoza, quien fue síndico, la comunicadora recordó episodios que marcaron su niñez, como cuando la población francomacorisana pedía el regreso de su padre a la administración municipal. También relató su nacimiento en Pimentel y su paso por localidades como Salcedo y Santo Domingo, además de temporadas en Nueva York y Puerto Rico.
Su vocación por el periodismo surgió desde temprana edad. Según contó, improvisaba un periódico con servilletas en la pensión que administraba su madre, Sara Esther Estrella, en la capital, donde escribía sobre la vida cotidiana de quienes la rodeaban. Esa inclinación la llevó a formalizar sus estudios y a integrarse rápidamente al ejercicio profesional.
Uno de los momentos que definió su carrera ocurrió en 1975, cuando, siendo aún principiante, cubrió un secuestro que terminó en la primera plana del periódico El Nacional. “Nadie sabía quién era yo”, recordó, al describir cómo ese hecho marcó su entrada al periodismo de alto impacto.
A lo largo de su trayectoria, Florencio ha entrevistado a figuras de relevancia nacional e internacional. Entre sus anécdotas más recordadas figura su insistencia por obtener declaraciones del actor Yul Brynner, así como el momento en que logró acercarse al papa Juan Pablo II durante una visita al país.
También resaltó su cercanía con personalidades como el diseñador Óscar de la Renta, a quien definió como un apoyo importante en su carrera, y con líderes políticos como Joaquín Balaguer, José Francisco Peña Gómez y Leonel Fernández.
Más allá de los logros, la periodista enfatizó el valor de sus raíces y del camino recorrido. Aseguró que su vida ha estado marcada por constantes desplazamientos entre distintas ciudades y países, pero siempre con un fuerte sentido de pertenencia hacia el Cibao.
“San Francisco guarda mis mejores recuerdos”, afirmó, dejando claro que, pese a su amplia trayectoria y reconocimiento, su historia personal sigue profundamente ligada a la tierra donde dio sus primeros pasos.
Redacción: Madelin Taveras




