
María Trinidad Sánchez.– El sacerdote católico Norberto Rosario Ovalle cuestionó la proliferación de negocios vinculados a los juegos de azar en República Dominicana y afirmó que el Congreso Nacional está «lleno de riferos, galleros y patrocinadores de juegos de azar», lo que, según su planteamiento, dificultaría una regulación efectiva del sector.
Durante una intervención desde la parroquia San Francisco de Asís, en el municipio El Factor, provincia María Trinidad Sánchez, el religioso manifestó preocupación por la presencia de bancas de apuestas y máquinas tragamonedas en distintas comunidades, especialmente por su cercanía a escuelas, iglesias, hospitales y otros espacios considerados sensibles.
Rosario Ovalle sostuvo que podría existir una «colusión de intereses» cuando legisladores encargados de elaborar las normas mantienen, según afirmó, intereses vinculados directa o indirectamente con las actividades que deben regular.
«Nadie puede ser juez y parte», expresó el sacerdote al cuestionar la participación de personas relacionadas con negocios de apuestas en la elaboración de las reglas destinadas a supervisar ese sector.
El religioso también manifestó preocupación por el impacto social de los juegos de azar y por la posibilidad de que su proliferación facilite el acceso de menores de edad a este tipo de actividades.
Asimismo, comparó la composición actual del Congreso con la de décadas anteriores y sostuvo que, a su entender, durante los años 80 y 90 existía una mayor presencia de intelectuales y figuras políticas de reconocido prestigio en el Poder Legislativo.
📋 CONGRESO APROBÓ PROYECTO PARA REGULAR LOS JUEGOS DE AZAR
Los cuestionamientos del sacerdote se producen después de que el Senado aprobara el 16 de septiembre, en única lectura, las modificaciones introducidas por la Cámara de Diputados al proyecto de ley que regula los juegos de azar. La iniciativa fue presentada por los senadores Pedro Catrain y Félix Bautista y contempla la creación de la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA) como órgano regulador especializado.
Entre las disposiciones contempladas figuran reglas para la autorización, fiscalización y supervisión de casinos, bancas de lotería, apuestas deportivas, máquinas tragamonedas y modalidades de juegos desarrolladas mediante plataformas electrónicas. El texto también establece restricciones de ubicación, incluyendo una distancia mínima de 500 metros respecto de escuelas, universidades, hospitales, iglesias y otras instituciones protegidas.
La propuesta incluye además medidas de protección para menores de edad, promoción del juego responsable, controles tecnológicos y un régimen de sanciones para las infracciones.
La aprobación del Senado completó el trámite legislativo de la pieza y esta fue remitida al Poder Ejecutivo para su promulgación u observación.
Para Rosario Ovalle, sin embargo, la efectividad de cualquier regulación dependerá también de que quienes tengan la responsabilidad de aplicarla y fiscalizarla actúen sin conflictos de intereses.




