
Nueva York, Estados Unidos.– La dominicana Damaris Beltré, de 59 años, fue condenada a cuatro años de prisión por su participación en esquemas de fraude fiscal que ocasionaron pérdidas cercanas a los US$12 millones, según informó la Fiscalía Federal del Distrito Este de Nueva York.
La sentencia fue dictada el 8 de octubre de 2026 por el juez federal Sanket J. Bulsara, quien también ordenó a Beltré pagar US$11,629,000 en restitución.
De acuerdo con las autoridades, entre enero de 2021 y abril de 2024, Beltré operaba varias empresas de preparación de impuestos en Freeport, Long Island, desde donde elaboraba declaraciones fiscales fraudulentas para sus clientes.
Las declaraciones incluían dependientes ficticios y solicitudes indebidas de créditos fiscales relacionados con la pandemia de COVID-19 y el combustible. Como resultado, el Servicio de Impuestos Internos (IRS) emitió cerca de US$11 millones en reembolsos irregulares, mientras que Beltré recibió más de US$1 millón en honorarios.
La investigación incluyó una operación encubierta realizada en abril de 2023. En esa ocasión, un agente federal acudió a una de sus oficinas y, aunque debía pagar aproximadamente US$205 en impuestos, Beltré preparó una declaración falsa que reclamaba un reembolso superior a US$14,243 y cobró US$2,200 por el servicio.
Las autoridades también determinaron que, entre 2020 y 2022, presentó documentación fraudulenta para obtener aproximadamente US$1 millón en préstamos del Programa de Protección de Nóminas (PPP), creado para apoyar a empresas durante la pandemia.
Parte del dinero obtenido mediante estas actividades habría sido utilizado para adquirir una vivienda en la República Dominicana, además de comprar un vehículo, joyas y cubrir deudas personales.
Beltré fue arrestada en marzo de 2025 en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, cuando se disponía a viajar a Santo Domingo. En enero de 2026 se declaró culpable de dos cargos de fraude electrónico y uno de asistencia en la preparación de declaraciones fiscales falsas.
El caso vuelve a poner de relieve las consecuencias penales y económicas que enfrentan quienes participan en esquemas de fraude contra el sistema tributario estadounidense.




