
La libertad de expresión constituye uno de los pilares esenciales de toda sociedad democrática. La sabiduría y el discernimiento permiten al ser humano desarrollar un pensamiento independiente, tomar decisiones con responsabilidad y actuar conforme a sus principios, sin someterse a intereses ajenos.
La verdadera independencia de criterio nace de la honestidad y de la capacidad de defender las propias convicciones, diferenciando entre lo correcto y lo incorrecto. Una sociedad libre necesita ciudadanos capaces de expresar sus ideas, cuestionar, proponer y participar activamente en la construcción del bien común.
La libertad de pensamiento fortalece la democracia, mientras que la intolerancia y la censura debilitan el derecho de los pueblos a debatir y a buscar soluciones mediante el intercambio de opiniones.
Defender la libertad de expresión implica proteger uno de los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, siempre con responsabilidad, respeto y apego a los valores que fortalecen la convivencia democrática.
Como legado de los ideales de Juan Pablo Duarte y los Trinitarios, la libertad continúa siendo uno de los principios más importantes de la nación dominicana.
¡Dios, Patria y Libertad!


